En un triste recordatorio de la guerra, el Gobierno de Líbano ha anunciado que ya son más de 3.100 los muertos y cerca de 9.400 heridos como resultado de los ataques israelíes desde el pasado 2 de marzo. A pesar del alto el fuego que se acordó a mediados de abril, las cifras siguen creciendo, lo que demuestra que la paz parece un sueño lejano.
El Ministerio de Sanidad libanés ha detallado que entre las víctimas hay 123 profesionales sanitarios, una cifra alarmante y desgarradora que crece día a día. Los últimos enfrentamientos comenzaron cuando Hezbolá lanzó proyectiles hacia Israel en respuesta a una ofensiva iniciada por este país y Estados Unidos contra Irán. Desde entonces, las Fuerzas de Defensa Israelíes han intensificado sus ataques, alegando combatir a Hezbolá mientras Beirut denuncia una escalada inaceptable.
Días oscuros sin final a la vista
No olvidemos que esta no es la primera vez que se acuerda un alto el fuego; hubo uno en noviembre de 2024 tras meses de combates continuos después del ataque del 7 de octubre del año anterior. Sin embargo, eso no impidió que Israel continuara bombardeando su territorio y mantuviera su presencia militar en varias zonas. Nos preguntamos: ¿hasta cuándo seguirá este ciclo? Las palabras parecen vacías ante tanto sufrimiento; lo único claro es que cada cifra representa una vida rota, un hogar destruido.

