En una jornada que no debería haber sido así, la Global Sumud Flotilla ha alzado la voz este viernes desde Madrid, revelando una serie de hechos aterradores tras ser interceptados por las autoridades israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo. Al menos 15 agresiones sexuales, entre ellas violaciones, y un sinfín de heridos son solo algunas de las crudas realidades que han vivido sus miembros mientras estaban bajo custodia.
“Disparos con balas de goma a quemarropa. Decenas de personas con huesos rotos”, decía el mensaje desgarrador compartido en redes sociales. ¿Es esta la forma en que se trata a los defensores de los derechos humanos? La flotilla pide que no bajemos la guardia y advierte: “Las declaraciones de condena no son suficientes”. Este es un llamado claro a todos nosotros: el mundo necesita unir fuerzas y presionar para poner fin a esta violencia colonial.
Llamado a la acción
A medida que los activistas comienzan a regresar a sus países, como es el caso de España donde más de cuarenta miembros llegarán el sábado, ya están pensando en cómo seguir adelante. En una rueda de prensa telemática, Bader Alnoaimi, portavoz del grupo, enfatizó que lo ocurrido es solo un vistazo superficial a la “violencia física y sexual generalizada” que Israel ejerce constantemente sobre los palestinos. La organización tiene planes para emprender acciones legales en varios países: Turquía, Polonia, Marruecos, Italia, Indonesia, España y Francia. Es momento de actuar.

