Este jueves, el pleno del Ajuntament de Palma se convirtió en un auténtico campo de batalla verbal. La regularización masiva de inmigrantes y las propuestas radicales de Vox hicieron temblar los cimientos políticos locales. «El nazismo es su referente», lanzó el regidor del PSOE, Francisco Ducrós, al líder de Vox en Palma, Fulgencio Coll, quien defendía una moción que clamaba por la deportación masiva de extranjeros sin papeles.
Un debate cargado de tensiones
A lo largo del pleno, se discutieron varios puntos que exigían responsabilidades por el colapso de las Oficinas de Atención a la Ciudadanía (OACs), un problema impulsado por el PSOE. Pero fue la propuesta de Vox sobre la remigración la que encendió los ánimos. Coll sostenía que la situación actual pone en peligro nuestro sistema del bienestar debido a lo que él llama «inmigración descontrolada» y ofreció cifras sobre criminalidad cuya procedencia no aclaró.
Las acusaciones volaron entre los partidos; mientras Coll argumentaba que la izquierda busca nacionalizaciones para ganar votos, desde Podemos Lucía Muñoz le recordaba con dureza que su discurso era más bien un ataque al sentido común: «Hablan de prioridad nacional y luego se venden al mejor postor». Esas palabras resonaron fuerte en el salón, dejando claro que muchos no están dispuestos a tragarse esa narrativa.
Mientras tanto, Mercedes Celeste del PP trataba de marcar distancias con Vox, advirtiendo que sus propuestas eran propias de partidos identitarios. Afirmó rotundamente: «Nos oponemos a echar a personas extranjeras e incluso a sus hijos». Y así se fue construyendo un relato donde cada palabra parecía contar algo más allá del mero intercambio político; era como si todos estuvieran hablando por aquellos que sienten miedo ante tanta retórica incendiaria.
Xisco Ducrós siguió echando leña al fuego: “Su propuesta es completamente racista”. En este contexto tenso y lleno de emociones encontradas, quedó claro que la política local está más polarizada que nunca. El eco del pasado parece resonar fuerte cuando las palabras elegidas son capaces de herir tanto como unir.

