La Guardia Civil ha dado un golpe contundente al crimen organizado en nuestra tierra. Paco Molina, portavoz del cuerpo en Baleares, nos cuenta cómo una astuta banda de ladrones fue desarticulada tras un meticuloso seguimiento. Estos delincuentes, provenientes de Toledo, no se limitaron a robar; instalaron GPS en los coches de los propietarios de casas lujosas en Mallorca para controlar sus movimientos como si fueran personajes de una película de espionaje.
Con una precisión inquietante, colocaron cámaras alrededor de las viviendas para asegurarse de que las víctimas no estuvieran dentro. En algunos casos, llegaron a estar hasta 15 minutos dentro, llevándose todo lo que querían sin prisa. Según los investigadores, esta organización se atribuye al menos 18 robos y el valor total de lo sustraído supera ya el medio millón de euros. Para colmo, uno de los detenidos tenía antecedentes por un robo en una joyería ¡en Texas!
A la caza del delito
La operación ‘Pícaros Bal’ comenzó el pasado 28 de octubre y fue llevada a cabo por agentes del Grupo de Delitos contra el Patrimonio junto con la Unidad Orgánica de Policía Judicial. Con apoyo incluso desde Sevilla y León, realizaron registros en Yuncos, Yeles y Cedillo del Condado. El resultado: múltiples bolsos, joyas y hasta cuatro armas fueron incautadas.
Los cinco detenidos —cuatro hombres y una mujer— viajaron a Mallorca durante el verano con un único objetivo: saquear viviendas en Calvià. Se movieron como peces en el agua por zonas como Nueva Santa Ponça o Cala Vinyes, donde la mayoría de sus víctimas eran alemanes o británicos. Lo más impactante es que entraban armados pero sabiendo que generalmente las casas estaban vacías.
Todo esto comenzó a notarse cuando se detectó un alarmante aumento de robos durante junio y agosto pasados. Los agentes pronto se dieron cuenta que todos estos delitos eran obra del mismo grupo viajero que forzaba puertas y ventanas para llevarse joyas y dinero.
No solo eso: durante los registros encontraron 1.200 plantas de marihuana y perfumes listos para la venta entre otros objetos valiosos robados previamente en Mallorca. También se recuperaron prendas utilizadas por los ladrones para camuflarse y seis vehículos robados.
Los cinco arrestados enfrentan graves acusaciones: desde robo continuado hasta tenencia ilícita de armas. Además, usaban documentación falsa para moverse entre islas.
El juzgado ordenó prisión para cuatro detenidos mientras la investigación sigue su curso; no descartan más delitos tanto aquí como en otras partes del país.

