Era una madrugada cualquiera en Palma, pero el 13 de octubre a la 1.05 horas, todo cambió en el camí de la Vileta. Un joven motorista de apenas 21 años fue sorprendido por la Policía Local mientras intentaba escapar al ver la presencia policial. ¿Qué tenía que ocultar? La respuesta fue escalofriante.
Los agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) notaron algo extraño cuando este chico frenó bruscamente y trató de cambiar de dirección como si tuviera el mundo en su contra. No pasó desapercibido, y rápidamente lo interceptaron.
Un descubrimiento inquietante
A medida que avanzaba el control, el nerviosismo del motorista era palpable. Aportó datos falsos sobre su identidad, pero eso no impidió que los policías decidieran cachearlo. En su bolso bandolera encontraron 440 euros en efectivo y una navaja con una hoja de 17 centímetros, que él mismo justificó diciendo que «tenía muchos enemigos». Pero eso era solo la punta del iceberg.
Al continuar con la búsqueda superficial, los policías descubrieron lo que realmente llevaba escondido: varios paquetes individuales llenos de sustancias estupefacientes ocultos entre sus calcetines y zapatos. Entre ellos se encontraban dosis de cocaína, tusi (cocaína rosa), LSD, metanfetamina o cristal, éxtasis y MDMA. ¡Una auténtica locura!
No contentos con esto, los agentes revisaron la motocicleta del joven y hallaron más sorpresas desagradables: marihuana y hachís escondidos entre trapos en la guantera central. Y para rematarlo todo, al abrir el baúl trasero encontraron una tarjeta sanitaria con un DNI que pertenecía a otra persona; él reconoció esa documentación como suya real. Un panorama verdaderamente inquietante para un simple paseo nocturno.

