Este sábado, a primera hora de la tarde, una nube de humo negro empezó a llenar el aire en las cercanías de la Universidad de les Illes Baleares (UIB), alarmando a vecinos y estudiantes. Desde varios puntos de la capital balear, era imposible no notar esa sombra oscura que se alzaba por encima del edificio.
El fuego se declaró en el tejado de la Escuela de Hostelería, justo donde hay placas solares y tela asfáltica, creando un cóctel explosivo que rápidamente movilizó a los equipos de emergencia. La reacción fue inmediata; los bomberos y servicios de urgencia llegaron al lugar con rapidez, mientras muchos observaban con preocupación lo que estaba sucediendo.
Un momento crítico para la comunidad universitaria
Afortunadamente, por ahora no hay reportes de heridos. Pero este incidente nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra rutina diaria y cómo en un instante todo puede cambiar. Los campus son más que edificios; son nuestros espacios vitales, donde compartimos sueños y conocimientos.
Sigue siendo una incógnita qué pudo haber causado este fuego tan repentino, pero lo cierto es que todos nos quedamos con ese nudo en el estómago al ver cómo el humo oscurecía el cielo. En estos momentos críticos, la solidaridad entre todos se hace más evidente. Ojalá pronto podamos dejar atrás este susto y seguir adelante.

