La tarde de este miércoles, las fuertes lluvias han hecho estragos en varias localidades del Mediterráneo, dejando a su paso calles anegadas y un caos circulatorio que ha puesto a prueba la paciencia de todos. En Valencia, por ejemplo, el aeropuerto de Manises tuvo que detener operaciones debido al diluvio. Pero no todo quedó ahí; Cataluña sufrió una tragedia con la pérdida de un hombre cuyo vehículo fue arrastrado por la furia del agua en Olivella. Sus restos fueron hallados cerca de 500 metros de donde había quedado atrapado.
Las previsiones no son alentadoras
Las malas noticias continúan, pues se espera que estas lluvias persistentes sigan afectando diferentes puntos del litoral mediterráneo durante el jueves. En Cataluña, la Generalitat activó el sistema ES-Alert para avisar a los vecinos sobre la llegada de lo que se prevé será un episodio severo. Mientras tanto, en la Comunidad Valenciana muchos municipios como Santa Pola y Elche han decidido suspender las clases. Y es que cuando el agua empieza a acumularse, hay decisiones que deben tomarse rápido.
No solo eso; Andalucía también ha tenido que declarar la fase de emergencia operativa en Almería y cerrar colegios en tres localidades. Por si fuera poco, Murcia anunció hoy la suspensión de actividades educativas en 15 municipios debido a alertas por acumulaciones masivas de lluvia.
En medio del caos, Salvador Illa se ha manifestado enviando sus condolencias a la familia del fallecido en Olivella. Este tipo de situaciones nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra rutina diaria frente a fenómenos naturales tan potentes como este. La red ferroviaria también está sufriendo: Renfe informa sobre demoras significativas y cortes en varias líneas debido al mal tiempo.
A medida que avanzaba la noche, los Bomberos estaban ocupados atendiendo más de 270 avisos relacionados con problemas ocasionados por las lluvias; desde calles inundadas hasta acumulaciones peligrosas dentro de edificios. En total, más de 57 litros por metro cuadrado ya habían caído sobre algunos puntos específicos como Sant Pere de Ribes.
Los servicios de emergencias no descansan y buscan activamente a una mujer desaparecida tras ser supuestamente arrastrada por el agua también cerca de Olivella. Joan Ramon Cabello, subdirector del área preventiva de Protección Civil explicó con preocupación cómo una simple salida del coche puede volverse trágica bajo estas circunstancias extremas.
Todo esto ocurre mientras Paiporta y Aldaia observan nerviosamente cómo las nubes descargan su furia sin control. Aunque hasta ahora no han reportado incidentes graves, sí hay un ambiente palpable de temor entre los vecinos ante cualquier nuevo chaparrón.
Esperemos que estos días difíciles pronto queden atrás y podamos volver a nuestra normalidad sin más sorpresas desagradables.

