El lunes fue un día decisivo para Pilar M.M., la nuera de La Paca y esposa de El Ico. A su llegada a la Audiencia de Palma, la tensión se podía cortar con un cuchillo. Finalmente, el tribunal decidió que debería cumplir ocho años y medio de prisión por su participación en un alijo que destapó la Policía Nacional: cinco kilos de cocaína destinados a Son Banya fueron interceptados en noviembre del pasado año.
Una vida marcada por las decisiones equivocadas
Pilar no se anduvo con rodeos; durante el juicio, admitió su culpabilidad en delitos graves como tráfico de drogas y organización criminal. Pero no estaba sola en esta historia. Junto a ella, otros cinco acusados también escucharon sentencias que les arrebatan seis años de libertad. Uno de ellos, incapaz de llegar a un acuerdo con la Fiscalía, tuvo que enfrentarse a juicio.
Aparte del tiempo tras las rejas, Pilar deberá pagar una multa exorbitante: 1,3 millones de euros por el tráfico y otros 3.480 euros por conducir sin carnet y dañar un coche policial cuando intentó escapar al ser interceptada en las cercanías del poblado chabolista.
Los agentes habían seguido la pista a este grupo desde Alicante hasta Mallorca. En su hogar del barrio de Corea, Pilar era pieza clave en una complicada red dedicada al narcotráfico; gestionaba tanto el reparto como los beneficios económicos del negocio ilícito. Todo terminó cuando recibió un paquete y abandonó rápidamente su casa.
Cuando llegó a Son Banya, los policías le dieron el alto justo a tiempo; pero ella intentó huir embistiendo sus coches. Con determinación —y tras realizar una detonación intimidatoria al aire— lograron detenerla e incautar un paquete con cuatro kilos de cocaína pura cuyo valor rondaba los 417.000 euros.
No solo atraparon a Pilar; también detuvieron a sus cinco cómplices ese día fatídico. Una historia más que deja claro cómo algunas decisiones pueden arruinar vidas enteras.

