Olvidarse una bolsa en el autobús es ya un pequeño desastre, pero si dentro llevas 2.828,93 euros, eso ya es otro nivel. Eso le ocurrió a una mujer el pasado 4 de septiembre mientras viajaba en la línea 7 de la EMT en Palma. Afortunadamente, la historia tuvo un desenlace feliz que demuestra que aún hay buena gente por ahí.
Todo comenzó cuando el conductor del autobús encontró la bolsa durante su turno y decidió entregarla a la EMT para localizar a su propietaria. De allí, pasó a las manos de la Policía Local y terminó en la Oficina de Objetos Recuperados (OBRE). Allí se dieron cuenta rápidamente de que no era cualquier bolsa: dentro había dos pasaportes españoles, documentación personal y varias tarjetas bancarias junto con los casi tres mil euros en efectivo.
La búsqueda imparable
El gran desafío fue encontrar a su dueña. Intentaron llamarla, pero ella estaba disfrutando de sus vacaciones fuera del país, alejada no solo de su bolsa sino también del dinero que seguía haciendo turismo por las calles palmesanas a bordo del autobús. Así que los agentes decidieron cambiar el rumbo: si el teléfono no funcionaba, ¿por qué no buscarla en redes sociales?
Con astucia y empeño, el Departamento de Relaciones Externas y Prensa se lanzó al mundo digital hasta dar con una amiga en común. ¡Y bingo! La mujer recibió la noticia mientras estaba lejos, lejos de casa. El alivio fue inmediato al saber que su bolsa estaba bien cuidada en Palma y que todo ese dinero seguía intacto.
Y así fue como esta aventura concluyó con un final poco habitual: una bolsa que pasó por varios destinos sin gastar ni un euro mientras esperaba pacientemente a ser reclamada por su dueña.

