Este miércoles, Mallorca ha vivido una jornada que muchos preferirían olvidar. La lluvia y el viento han decidido hacer de las suyas, dejando tras de sí un rastro de incidentes que nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra rutina. Desde las 10.00 hasta las 16.00 horas, se contabilizaron nada menos que 119 incidencias en toda Baleares, con la mayoría concentrada en nuestra querida Isla. Las calles se transformaron en ríos y los árboles, antaño majestuosos, cayeron como si fueran pajitas.
Un panorama desolador en Palma y más allá
Palma se llevó la peor parte con 43 avisos, mientras que lugares como Esporles, Manacor y Calvià también vieron cómo el mal tiempo les pasaba factura. En total, Mallorca acumuló alrededor de un centenar de problemas; Menorca solo cinco y Eivissa uno. Pero lo alarmante es que aún hay otros 13 avisos sin localizar por Emergencias 112.
Las imágenes son desgarradoras: árboles desplomados sobre las carreteras y calles anegadas donde antes había vida. Se registraron 36 avisos por árboles caídos y 31 relacionados con inundaciones, afectando a edificios y vías públicas. Y eso no es todo; los servicios básicos también sufrieron interrupciones junto con otros obstáculos inesperados en nuestras calzadas.
A pesar de todo esto, los Bomberos de Mallorca actuaron sin descanso, realizando 85 intervenciones. Aunque la mayoría fueron leves —retirar troncos o ayudar a alguien atrapado— no podemos olvidar la valentía de quienes están siempre al pie del cañón en estos momentos difíciles.
No obstante, el viento fue implacable. En Marratxí, por ejemplo, el puente de la calle Cabana se convirtió en un lago improvisado; una imagen más que ilustra este día tan complicado para todos nosotros. Además, hasta la Universitat de les Illes Balears (UIB) sufrió daños: placas solares arrancadas y vehículos destrozados son solo algunos ejemplos del impacto del temporal.
Cabe destacar que el aeropuerto de Palma tampoco escapó a esta locura meteorológica, registrando unos sorprendentes 30 litros por metro cuadrado. La tormenta llegó desde la Serra de Tramuntana a gran velocidad y a partir de las 13.00 horas comenzó su devastador recorrido por la isla.
Aemet no nos da tregua; advierte sobre tormentas intensas acompañadas incluso de granizo. Por ello, Emergencias 112 mantiene activa una alerta naranja ante posibles nuevos episodios que puedan seguir provocando problemas en nuestro día a día.
Mientras observamos estas imágenes impactantes del caos dejado por la lluvia, solo podemos recordar lo vulnerables que somos ante la fuerza imparable de la naturaleza.

