El pasado domingo, 6 de julio, Cala Millor se convirtió en el escenario de una intervención sorprendente por parte de la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar. A las 20:00 horas, bajo la luz del atardecer, los agentes realizaron una operación que resultó en la incautación de 717 artículos destinados a la venta ambulante ilegal. Imagina el bullicio y la sorpresa en la avenida Cristòfol Colom, donde varios vendedores estaban ofreciendo sus productos.
Un golpe contundente al comercio irregular
Entre los objetos retirados se encontraban unas impresionantes 638 camisetas de fútbol, además de 31 pantalones, 22 pareos, 17 sombrillas y hasta nueve complementos para sombrillas. Y eso no es todo; también inmovilizaron el vehículo que transportaba toda esta mercancía. ¡Vaya forma de frenar el monocultivo turístico!
Martí Galmés, el oficial jefe del cuerpo policial, no escatimó en palabras para elogiar a su equipo por este esfuerzo conjunto. “Actuamos con profesionalidad y determinación”, afirmaba con orgullo mientras se preparaban para seguir adelante en su misión contra la venta ambulante ilegal. La idea es clara: proteger nuestro comercio local y hacer frente a quienes tiran a la basura las reglas del juego.

