En Palma, un día que prometía ser solo otro trabajo rutinario para un fontanero se tornó en una pesadilla para una mujer. Este hombre, de 38 años y nacionalidad marroquí, ha sido arrestado tras ser acusado de agredir sexualmente a una clienta en su propio hogar. Todo comenzó cuando la mujer, que había llamado al profesional para solucionar un problema en su cocina, se dispuso a verificar el arreglo.
Un momento inesperado
Mientras revisaba el trabajo, la mujer se agachó y, al levantarse dándole la espalda al fontanero, sintió algo extraño: los genitales del hombre rozaron sus nalgas. Desconcertada y sorprendida, se giró rápidamente y le preguntó qué estaba haciendo. La respuesta fue aún más inquietante: «¿Te ha gustado o no?». Con esa frase escalofriante resonando en su mente, el sospechoso abandonó la vivienda como si nada hubiera pasado.
Poco después de este incidente perturbador, el jefe del fontanero intentó calmar a la mujer contactándola, pero ella ya tenía claro que iba a denunciar lo ocurrido. No pasó mucho tiempo antes de que interpusiera formalmente la denuncia ante la Policía Nacional.
Los agentes de la Unidad Familia y Mujer (UFAM) tomaron las riendas del caso y lograron localizar y arrestar al hombre. Sin embargo, aunque pasó por manos judiciales este viernes, el juez decidió dejarlo en libertad. Esta situación nos deja con muchas preguntas sobre la seguridad de las mujeres en espacios donde deberían sentirse protegidas.

