La verbena de Moscari, esa fiesta que siempre trae un aire de alegría y camaradería, se tornó en un escenario inesperado cuando la Policía Local de Selva tuvo que intervenir. Todo comenzó alrededor de las 00.30 horas, cuando comenzaron a llegar avisos sobre un grupo de chavales lanzando objetos a los coches que pasaban por la entrada del pueblo. Al principio, todo hacía pensar que se trataba de piedras, pero al llegar al lugar, los agentes descubrieron que eran simplemente globos de agua.
Los policías no perdieron tiempo y rápidamente identificaron a varios menores involucrados en esta travesura. Algunos de ellos ya habían estado en el punto de mira anteriormente por comportamientos similares, lo cual levantó más de una ceja entre los presentes. En cuanto a los padres, fueron avisados para que supieran lo que estaba ocurriendo con sus hijos.
A la salida, control de alcoholemia
Pero la noche no terminó ahí. Alrededor de las 03.00 horas, cuando la música empezaba a desvanecerse y la fiesta llegaba a su fin, se realizó un control de alcoholemia en la salida del evento. El resultado fue positivo: uno de los conductores dio 0,30 miligramos por litro al soplar el dispositivo. Un recordatorio más de que la diversión debe ir acompañada siempre por la responsabilidad.
Así es como una noche festiva puede convertirse en un aviso para todos: cuidar nuestros espacios y actuar con respeto es esencial para disfrutar juntos sin sobresaltos.

