El ‘Filo Jet’, un catamarán que nos suena a muchos de nosotros, se hundió este domingo frente a las costas de Chipre, dejando tras de sí una estela de tragedia: al menos ocho vidas perdidas y 259 rescatados. Este barco no es solo un trozo de metal; ha recorrido las aguas que todos conocemos, navegando entre los puertos de Ciutadella y Cala Rajada en Mallorca durante sus años de servicio.
Aquellos días, entre 2001 y 2003, cientos de mallorquines confiaron en el ‘Iris Jet’, como se le conocía entonces, para cruzar el mar. Sin embargo, no todo fue sencillo. El barco sufrió múltiples problemas debido a su incapacidad para lidiar con las exigentes condiciones del Canal de Menorca. ¿Quién puede olvidar aquel incidente en julio del 2001? En medio de una fuerte marejada, quedó atrapado sin máquinas con más de 280 personas a bordo. Un verdadero caos que tardó tres cuartos de hora en resolverse.
Una historia llena de altibajos
La naviera Cape Balear, que operaba el catamarán, no tuvo suerte. Las continuas incidencias llevaron a la empresa a la quiebra en febrero del 2003. Aunque meses después logró salir adelante gracias a un acuerdo con sus acreedores, el daño ya estaba hecho. Mientras tanto, el ‘Iris Jet’ había cambiado varias veces de manos y nombres hasta convertirse finalmente en ‘Filo Jet’.
Después de dejar Baleares atrás, el barco comenzó una nueva etapa entre Turquía y Chipre. Pero la mala fortuna lo siguió persiguiendo; en octubre del 2003 protagonizó otro accidente al golpear un muelle durante una maniobra en Turquía, lo que llevó a complicadas batallas legales por los daños.
A pesar de estos antecedentes sombríos, nadie podía imaginar lo que ocurriría este fin de semana. Mientras navegaba hacia Taucu (Turquía), enfrentándose a condiciones meteorológicas adversas desde su salida del puerto, el barco comenzó a tomar agua rápidamente. Las autoridades están investigando las causas y ya han detenido al capitán y algunos miembros de la tripulación para interrogarles.
Hoy nos queda recordar cómo ese mismo catamarán fue parte importante del día a día para muchos mallorquines antes del fatídico desenlace que ahora ocupa titulares alrededor del mundo.

