La historia que nos llega desde Es Rafal, en Palma, es de esas que dejan con la boca abierta. Una abuela, de solo 49 años, ha sido detenida por la Policía Nacional tras abandonar a su nieto de cinco años en el balcón de un cuarto piso mientras ella se iba a tomar unas copas. La situación es alarmante y refleja una falta de responsabilidad que no podemos pasar por alto.
Un aviso desesperado
Todo ocurrió pasadas las 1:00 horas del domingo. Algunos vecinos, preocupados al ver al pequeño intentando descolgarse del balcón, decidieron alertar a las autoridades. Cuando la patrulla llegó, encontraron a varias personas mirando con angustia hacia el edificio. Subieron rápidamente hasta el cuarto piso y accedieron al hogar de una vecina para intentar comunicarse con el niño.
El pequeño estaba visiblemente nervioso y confesó que se encontraba solo porque su abuela había salido a buscar a un familiar. Con voz temblorosa pidió ayuda y les rogó que se quedaran con él; ¡qué tristeza! Mientras los agentes intentaban tranquilizarlo, otros policías conversaban con vecinas que habían escuchado sus gritos antes. Ellas aseguraron que lo habían encontrado vagando por el rellano alrededor de las 23:00 horas, justo con la puerta abierta.
Poco después apareció la abuela, pero no fue precisamente para mostrar preocupación; más bien parecía molesta por haber sido interrumpida. Se llevó al niño dentro sin entender la gravedad del asunto. Sin embargo, otra vecina volvió a escuchar gritos del niño pidiendo auxilio poco después y decidió hablar con él hasta que llegaron nuevamente los policías.
Cuando finalmente lograron hablar con ella sobre lo sucedido, la mujer alegó que había estado fuera solo diez minutos haciendo compras. Pero eso no cuadraba: los hombres que la acompañaban confirmaron que habían estado disfrutando de unas copas juntos.
Afortunadamente, lograron contactar a la madre del niño mientras todo esto sucedía; estaba trabajando y organizó para que un familiar pudiera hacerse cargo del menor. Ante esta situación tan preocupante e irresponsable, la Policía Nacional procedió a detener a la abuela como presunta autora de un delito de abandono de menor. Este caso debería hacernos reflexionar sobre lo vital que es cuidar y proteger a nuestros niños.

