En una noche que prometía ser tranquila, un grupo de excursionistas se convirtió en los héroes inesperados de una historia que podría haber terminado en tragedia. Era la madrugada del viernes cuando escucharon los desesperados gritos de un hombre británico, un joven de 36 años, que se había perdido en las montañas de Estellencs. La situación era crítica, y su ayuda fue fundamental para hacer posible su rescate.
El arduo trabajo del GREIM y el SAMU 061
A las 00:35 horas, empezó a sonar el teléfono. Un ciudadano preocupado alertó sobre unos gritos provenientes del área entre el Morro de ses Serveres y el Coll d’es Pi. No tardaron en llegar más avisos, algunos incluso reportando luces parpadeantes en la oscuridad. Fue entonces cuando se activó el protocolo de búsqueda con urgencia; los agentes del GREIM, acompañados por un médico del SAMU, se lanzaron al monte.
Gracias a la colaboración valiosa de quienes estaban allí y a la geolocalización que pudo proporcionar el propio turista desorientado, los rescatadores acotaron rápidamente la zona donde buscar. Con cada minuto que pasaba, la presión aumentaba, pero no se dieron por vencidos.
Finalmente, tras una operación que se extendió hasta poco antes de las cuatro de la mañana, lograron encontrar al joven británico. Exhausto y asustado por los mareos y la confusión, pudo contarles cómo todo había comenzado: un sendero equivocado le había llevado a perderse entre rocas y sombras.
Este incidente nos recuerda lo importante que es estar atentos a nuestro entorno y nunca dudar en pedir ayuda si estamos en problemas. Al final del día, todos somos parte de esta comunidad y juntos podemos enfrentar cualquier reto.

