Este martes, 29 de septiembre, la Policía Nacional se encontró con un viejo conocido en pleno corazón de Palma. Un hombre que, a pesar de tener prohibido pisar la ciudad por orden judicial, decidió hacer caso omiso y disfrutar de lo que parece ser su lugar favorito. Los agentes, tras localizarlo en el centro, no tardaron en ponerle las esposas nuevamente. Y es que no es la primera vez que este personaje se salta las reglas; ¡ya van cinco veces!
Una historia repetitiva
Recordemos que este individuo ya fue arrestado en febrero durante una investigación relacionada con una serie de hurtos que dejaron a varios comercios llorando pérdidas por más de 18.000 euros. Junto a otros cómplices, formaba parte de un grupo criminal que estaba sembrando el caos en al menos 25 establecimientos. Después de aquel episodio, la justicia decidió tomar cartas en el asunto y le impuso una medida cautelar que le prohíbe regresar a Palma.
Sin embargo, aquí estamos otra vez, contando la misma historia. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que alguien tire por la borda una orden judicial tan clara? Es hora de preguntarnos qué está fallando en nuestro sistema para permitir este tipo de situaciones repetitivas.

