Era un día cualquiera en La Trapa, ese rincón de Andratx que, aunque hermoso, puede volverse traicionero. Este martes por la tarde, un joven turista chino de 33 años se encontró más perdido que nunca. Tras horas de senderismo, la deshidratación y la confusión le llevaron a hacer lo que muchos harían: avisar a emergencias.
La llegada heroica de los bomberos
A las 20:30 horas, el teléfono del 112 sonó. Con voz temblorosa, el chico explicó que estaba solo, rodeado de escarpados paisajes y con un pasamanos que no ofrecía mucha seguridad. “No me muevo”, dijo, sabiendo que esa decisión podría ser clave para su rescate.
Los bomberos del parque de Calvià no tardaron en reaccionar; rápidamente se subieron a su todoterreno y pusieron rumbo a La Trapa desde s’Arracó. En cuestión de minutos, encontraron al excursionista deshidratado pero afortunadamente con algo de agua –cerca de dos litros después de haberse bebido tres– junto con algunas barras de pan y electrolitos para reponer fuerzas.
El chico hablaba inglés y compartió con los rescatistas que estaba alojado en un hotel en Palma. Se había aventurado en solitario por los senderos cuando perdió el rumbo. Al final del día, todo quedó en un susto gracias a la rápida intervención del equipo de bomberos. ¡Menos mal!

