El pasado sábado, un fuego se desató en el tejado del edificio Arxiduc Lluís Salvador de la Universitat de les Illes Balears (UIB), y aunque al principio muchos temían lo peor, parece que no fue como se pensaba. No, las placas solares no fueron las culpables, según los primeros resultados de la investigación.
Este incendio afectó a la zona donde se encuentra la Escola d’Hoteleria y parte de la Facultad de Turismo, un lugar emblemático para los estudiantes. Inicialmente, hubo rumores sobre un posible sobrecalentamiento de las instalaciones fotovoltaicas, pero ya se ha descartado esta teoría. La verdad es que el fuego comenzó alrededor de las 15:00 horas y afortunadamente fue controlado rápidamente por los Bombers de Palma.
Un aviso para todos
A pesar del susto y el espectáculo visual que ofreció esa columna de humo negro visible desde varios puntos de Palma –que resultó ser producto de la tela asfáltica en llamas–, no hubo daños personales que lamentar. Eso sí, algunos daños materiales quedaron en el camino. La situación llevó a activar un amplio despliegue de emergencias en el campus universitario, lo cual nos recuerda lo frágil que puede ser todo.
Afortunadamente, tras una revisión exhaustiva durante el fin de semana, este lunes las clases han podido reanudarse con total normalidad. Este incidente nos deja una lección importante: debemos estar siempre atentos y preparados porque nunca sabemos cuándo puede surgir un imprevisto.

