Era una noche como cualquier otra en Palma, pero para una mujer de 77 años se convirtió en un verdadero desafío. La pobre señora había quedado atrapada en un autobús de la EMT, sin recordar su dirección ni dónde debía bajarse. Todo comenzó cuando una viandante, preocupada al ver a la anciana desorientada, decidió actuar y alertar a la Policía Local.
Un rescate inesperado
El pasado 31 de julio, alrededor de las 21:00 horas, el Grupo de Actuación Preventiva (GAP) recibió el aviso y no tardó en acudir a la plaza de España. Allí encontraron a la mujer visiblemente confundida dentro del autobús. El conductor les explicó que ella ya había dado varias vueltas al recorrido, incapaz de recordar dónde vivía.
Los agentes se acercaron con cautela y tras hablar con ella se dieron cuenta del profundo estado de desorientación que sufría; no podía proporcionar información básica sobre su hogar o sus seres queridos. Sin perder tiempo, comenzaron a buscar su identidad en los registros del padrón municipal. La tarea no fue sencilla, pero gracias a su esfuerzo lograron identificarla.
Mientras tanto, desde la Base del 092 les informaron que su hija y otros familiares ya habían denunciado su desaparición y estaban desesperados por encontrarla. Cuando los policías confirmaron quién era realmente la anciana, tomaron la decisión correcta: llevarla directamente a su casa en un vehículo policial.
Al llegar al barrio de Cas Capiscol, varios familiares esperaban ansiosos. Y entre ellos estaba su hija, quien finalmente pudo abrazarla después de horas angustiosas buscando respuestas. Un momento emotivo que recuerda lo importante que es cuidar a nuestros mayores y estar atentos a quienes nos rodean.

