El pasado 25 de junio, la comunidad se estremeció al enterarse de la muerte de Nilton Paz, un joven peruano de solo 30 años. A pesar del dolor y las preguntas que dejó su partida, la investigación ha llegado a una conclusión que ha sorprendido a muchos. La familia, esperanzada en hallar respuestas, había anunciado la posibilidad de realizar una segunda autopsia. Sin embargo, las autoridades han cerrado este capítulo, asegurando que no hay motivos para ello.
Un desenlace inesperado
Según fuentes cercanas a la investigación, tanto la Guardia Civil como el juzgado descartan cualquier indicio de criminalidad en el caso. Han subrayado que fue simplemente un accidente de tráfico y que las pesquisas ya están cerradas. Las declaraciones son contundentes: «No hay absolutamente nada extraño ni perturbador. Se trata de un accidente habitual», afirmaron con claridad.
El fatal siniestro se descubrió en medio de la noche, cuando los agentes localizaron el ciclomotor involucrado. Pero lo impactante llegó días después, cuando el cuerpo fue hallado lejos del lugar original, dejando aún más interrogantes flotando en el aire. Para muchos en sa Pobla, esta situación es desconcertante y dolorosa; no se trata solo de estadísticas sobre accidentes viales, sino de una vida perdida demasiado pronto.

