Era una mañana cualquiera en Cala Llamp, un lugar hermoso que atrae a turistas y locales por igual. Pero, para una mujer mallorquina de unos 50 años, la jornada se tornó dramática. Mientras disfrutaba de un día en su embarcación junto a su pareja, un simple accidente con una olla de cocina cambió el rumbo de su día. Al parecer, un pequeño movimiento provocó que la olla cayera sobre ella, dejándola con quemaduras importantes.
La rápida reacción ante la emergencia
Sobre las 15:00 horas sonó la alarma y el 112 recibió el aviso. En cuestión de minutos, tres patrullas de la Policía Local d’Andratx y una ambulancia se dirigieron al bello paraje rocoso. Sin embargo, no fue fácil llegar; el tráfico estaba descontrolado y los coches atascados dificultaban el acceso al lugar. Los agentes tuvieron que hacer malabarismos para despejar el camino y permitir que los sanitarios llegaran rápidamente hasta el aparcamiento del ‘beach club’.
La pareja afectada se acercó nerviosa al muelle del establecimiento, deseando recibir ayuda lo antes posible. Al llegar la ambulancia, la mujer fue trasladada con urgencia dentro del vehículo; las quemaduras eran serias y el calor del día complicaba aún más su situación.
Los profesionales del 061 se hicieron cargo de ella y decidieron llevarla al Hospital de Son Espases para evaluar mejor sus lesiones. Según los primeros informes, todo ocurrió mientras estaban cocinando en la embarcación cuando esa mala jugada del destino hizo caer la olla hirviendo sobre ella.
Agradecemos a los agentes que regulaban el tráfico como si fueran verdaderos héroes anónimos; sin ellos, quizás la situación habría sido aún más complicada.

