La mañana del jueves comenzó de una manera bastante caótica en Palma. A las 08:30, en Calle Aragón, un hombre senegalés de 32 años decidió que era el momento perfecto para hacerse notar. Todo empezó cuando una patrulla de la ECOP, esos agentes que están siempre al tanto de lo que pasa en el barrio, vio a este tipo circulando en patinete sin ningún tipo de señalización y con una bolsa de basura entre las piernas.
Cuando los policías le dieron el alto y le pidieron la documentación, él alegó que no tenía papeles y que acababa de llegar a España. Un argumento que, por cierto, no se tomó muy en serio. La situación se tornó tensa rápidamente; el hombre se volvió agresivo y ofreció un carnet que pertenecía a otro familiar como si eso fuera suficiente.
De azotea en azotea
En un abrir y cerrar de ojos, arremetió contra una agente empujándola violentamente antes de salir corriendo por la calle Metge Josep Darder. Los policías no se quedaron atrás; salieron tras él como si estuvieran en una película de acción. Cuando pensaban que lo habían atrapado cerca de Reina Violant, este individuo entró a toda prisa en un edificio cercano y subió hasta la azotea.
Lo más surrealista vino después: ¡el hombre comenzó a saltar entre los tejados! Fue como ver a un héroe improvisado intentando escapar del peligro. Pero su suerte no duraría mucho más; los agentes lograron cerrarle el paso y tuvieron que usar fuerza mínima para detenerlo finalmente.
Una vez bajo control, descubrieron que esa bolsa de basura guardaba objetos falsificados –bolsos y bandoleras– listos para ser vendidos. Ahora enfrenta varios cargos: atentado contra la autoridad, daños materiales, delitos contra la propiedad industrial e incluso usurpación del estado civil por intentar entregar documentos ajenos. Así está la cosa: este personaje pasará su tarde frente a un juez mientras todos nosotros seguimos preguntándonos cómo es posible llegar a tales extremos.

