Era una tarde tranquila cuando, de repente, el paisaje se tornó en un espectáculo aterrador. A las 15:30 horas, un incendio agrícola comenzó a devorar rastrojos y maleza en la zona de Son Alegre y Son Danusset, justo entre Campos y Santanyí. El fuerte viento que soplaba por allí no tardó en llevar las llamas hacia la carretera de Cas Concos-Santanyí (Ma-14), obligando a cerrar la vía durante varias horas.
La rápida respuesta de los equipos de emergencia
En cuanto se conoció la magnitud del fuego, se movilizaron un montón de efectivos para hacer frente a esta situación crítica. Los Bombers de Mallorca, junto con el IBANAT, no escatimaron esfuerzos: cinco medios aéreos, dos camiones autobombas y más de treinta profesionales estaban ya en acción. Desde Felanitx hasta Llucmajor, pasando por Manacor, todos se unieron para combatir este enemigo que amenazaba con expandirse sin control.
A algunos testigos les sorprendió cómo el fuego surgió rápidamente en una zona agrícola. Las llamas parecían bailar al compás del viento, cruzando incluso la carretera antes de ser contenidas gracias a la rápida intervención de los equipos de extinción. Se estima que varias hectáreas de grano todavía sin cosechar fueron consumidas por el fuego, junto con árboles como algarrobos y almendros.
No solo eso; los helicópteros sobrevolaban la zona cargando agua desde piscinas cercanas. Esto generó gran expectación entre los vecinos que miraban atónitos cómo sus tranquilas casas eran ahora parte del escenario de esta batalla contra el fuego. Mientras tanto, agentes de la Guardia Civil cortaron el tráfico para garantizar la seguridad de conductores y facilitar así las labores necesarias para controlar las llamas.

