Este lunes, los médicos de Baleares han dado un paso más en su lucha. Se ha encendido la mecha de la quinta jornada de movilizaciones, una protesta que ya lleva casi un año en marcha contra el polémico Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. En esta ocasión, una comitiva del Sindicato de Médicos de Baleares (Simebal) ha viajado hasta Madrid con un mensaje claro: si no se sientan a negociar, se verán obligados a declarar la huelga indefinida a partir del otoño.
El grito por cambios resuena en Madrid
Desde el corazón de España, el presidente de Simebal, Miguel Lázaro, ha sido directo: “La responsabilidad no recae solo en la ministra Manuela García; también es cosa de Pedro Sánchez”. Con esta frase dejó claro que los médicos están cansados de esperar respuestas y soluciones. Y mientras tanto, las cifras hablan por sí solas: 3.149 citas canceladas según el IB-Salut en solo un día. Entre ellas, 43 operaciones quirúrgicas y más de 1.500 consultas y pruebas diagnósticas. “La huelga está siendo un éxito rotundo”, afirmó Lázaro, destacando el seguimiento masivo entre anestesistas con un asombroso 94%.
A medida que avanzaba la concentración, la tensión crecía. Los sindicatos presentes no dudaron en exigir la dimisión inmediata de García y lanzaron una advertencia contundente: “La ministra tiene que entender que este Estatuto Marco es cosa del Gobierno central, no solo competencias autonómicas como ella quiere hacernos creer. La solución está en sus manos”.
Desde el ámbito político, Manuela García, consellera de Salut, describió esta situación como “muy triste” y reconoció que es uno de los momentos más graves que atraviesa nuestro país actualmente. Durante la reunión Interterritorial sobre el Estatuto Marco celebrado recientemente, varias comunidades autónomas manifestaron su preocupación e instaron al ministerio a tomar medidas para frenar esta crisis médica.
No obstante, mientras García insiste en que desde su departamento hay falta de respuestas claras por parte del Ministerio de Sanidad, voces críticas como las del portavoz del PP en el Parlament,Sebastià Sagreras, continúan pidiendo cuentas al PSIB y a Més por su inacción ante esta problemática. “Cada semana exigimos responsabilidades a la ministra y a Sánchez; parece que esto les queda lejísimos”, criticó Sagreras con firmeza.

