Los vecinos de Torrenova vivieron un momento desgarrador cuando, por fin, pudieron entrar en sus casas después del devastador incendio. Uno a uno, como si de una ceremonia triste se tratara, los 44 residentes afectados accedieron al edificio que antes llamaban hogar. Cada uno tuvo apenas cinco minutos para recuperar lo imprescindible y salir corriendo. Las imágenes de esa trágica visita quedan grabadas en la memoria, con la Guardia Civil y los Bombers de Mallorca acompañando a quienes solo querían recoger algunas pertenencias.
«Al entrar nos dimos cuenta de que era imposible dormir allí. No tenemos nada. Entramos con la sensación de que nos quedaríamos tirados y sin saber nada del futuro», comparte una vecina con voz temblorosa. Las zonas comunes estaban cubiertas por el hollín, cristales rotos y suelos inundados; un bloque fantasma que tan solo 24 horas antes albergaba las vidas cotidianas de todos ellos.
El recuerdo del fuego aún huele
Muchos piensan que el humo es solo algo visual, pero quien ha estado cerca sabe que lo peor es ese olor penetrante que evoca recuerdos horribles del incendio que se llevó la vida de dos vecinos en la novena planta. En esos escasos minutos donde los afectados entraron al Trianon II, ni siquiera tuvieron tiempo para pensar en sus mascotas. La incertidumbre les acompañó toda la noche mientras dejaban a sus animales allí dentro hasta que hoy puedan regresar entre las 16:00 y las 20:00 horas.
«Los bomberos me acompañaron anoche para poder ver a mis gatos y hoy podré recogerles», relata otra residente visiblemente emocionada. Durante todo el día han estado pegados a las inmediaciones del edificio, esperando noticias sobre cuándo podrán volver a pisar su hogar y cuánto tiempo más permanecerán alejados. Dormir en el bloque sigue siendo una utopía lejana para ellos.
Las redes sociales han sido testigos silenciosos de esta angustia colectiva; vídeos grabados por los propios vecinos cuentan historias desgarradoras sobre uno de los momentos más difíciles tras aquella fatídica madrugada del 11 de junio, un día marcado a fuego en sus corazones.

