Una noche más en Magaluf, un lugar donde las fiestas suelen ser el pan de cada día. Pero lo que comenzó como una salida normal para unos jóvenes turistas, terminó con la detención de uno de ellos. El protagonista de esta historia es un chico británico de apenas 19 años, quien decidió hacer uso de libras falsas en dos supermercados locales. Su misión era clara: conseguir cambio y salir a disfrutar, pero las cosas no salieron como esperaba.
El engaño sale a la luz
Todo ocurrió en la madrugada del 4 de junio, cuando un comerciante se topó con un billete falso de cinco libras durante su jornada laboral. Recordó que esos billetes habían sido utilizados por dos jóvenes ingleses poco antes del cierre, justo al comprar una pizza. Sin embargo, el mismo día, los mismos chicos regresaron a otro establecimiento del mismo dueño con el mismo plan: intentar pagar por unas bebidas y patatas fritas usando nuevamente libras esterlinas.
Pero esta vez, el comerciante no se dejó engañar tan fácilmente y rápidamente reconoció a los sospechosos. Les confrontó sobre su intento fraudulento y, ante la presión, los jóvenes decidieron darse a la fuga a toda prisa por las calles llenas de vida de Calvià. Sin embargo, varios testigos lograron retener al chico que finalmente fue abordado por una patrulla de la Policía Local que estaba haciendo su ronda preventiva.
Los agentes encontraron en su riñonera un total de 220 libras en efectivo repartidas entre billetes falsos de diferentes denominaciones. Resulta que algunos compartían la misma numeración, algo imposible en billetes auténticos y una clara señal de su origen fraudulento. Tras ser trasladado a dependencias policiales junto a su abogado, decidió acogerse a su derecho a no declarar. Finalmente, horas después quedó libre mientras este curioso episodio sigue dando que hablar entre los comerciantes locales.

