La tranquilidad de la Colonia de Sant Jordi se vio alterada el pasado jueves cuando tres individuos, dos hombres de 26 y 29 años y una mujer de 24, fueron sorprendidos por la Guardia Civil mientras intentaban hacerse con las pertenencias de unos turistas. Un dispositivo de vigilancia bien colocado permitió a los agentes llegar justo a tiempo, pillándolos ‘in fraganti’.
La mañana prometía ser normal, pero no para estos ladrones habituales. Los agentes del Puesto de Santanyí estaban realizando su labor investigadora en la zona cuando detectaron a dos viejos conocidos que ya habían dejado huella en el lugar con sus fechorías. Sin pensarlo dos veces, decidieron seguirles, un paso prudente que pronto daría sus frutos.
Sorpresa entre turistas y ladrones
Poco después, uno de ellos se asomó como si fuera a tomar un café, pero en realidad estaba metiendo medio cuerpo dentro del coche estacionado frente a un hotel. Mientras tanto, su compañero hacía de vigilante. La escena era digna de una película: ambos abandonaron el lugar como si el tiempo se les hubiera echado encima.
Al acercarse al vehículo sospechoso, los agentes comprobaron lo que ya temían: las pertenencias pertenecían a dos turistas suizas. Con rapidez y coordinación digna de una obra maestra del arte policial, los guardias pusieron en marcha un despliegue para interceptar a los ladrones que intentaban escapar en otro coche conducido por su cómplice.
Apenas hubo tiempo para respirar; poco después, una patrulla logró detener el vehículo fugaz en Es Llombards. Y así fue como estos tres ocupantes terminaron tras las rejas como presuntos autores de un delito de hurto. Una historia más que demuestra que no todo lo que brilla es oro y que siempre hay quien intenta arruinar el momento perfecto para disfrutar.

