Era una tarde cualquiera en la terminal de Son Sant Joan, cuando los agentes de la Policía Nacional se encontraron con una situación que no esperaban. Un hombre de nacionalidad georgiana, que apenas días atrás había sido arrestado por robar en al menos 12 casas en Mallorca, intentaba salir a toda prisa de la isla. ¿Su plan? Escapar volando hacia un país centroeuropeo utilizando un pasaporte falso.
Todo comenzó el pasado 19 de mayo, cuando este individuo fue detenido y se le prohibió abandonar la isla como medida cautelar. Sin embargo, eso no detuvo su audaz intento por eludir las consecuencias judiciales. El lunes, durante los controles rutinarios en el aeropuerto, los policías detectaron que alguien con una orden judicial intentaba hacer las maletas para marcharse.
La tensión crece mientras se desvela el plan
A medida que los agentes profundizaban en la investigación, confirmaron lo que ya temían: este hombre no solo tenía un historial delictivo impresionante sino que había conseguido obtener otro pasaporte a su nombre. ¡Vaya osadía!, pensaron. Era evidente que había pensado en todo para burlar a la justicia.
Cerca de las 21:00 horas, y justo cuando estaba a punto de embarcarse, los agentes lo localizaron dentro de la terminal. Se preparaban para actuar y evitar su fuga inminente. Con una rapidez admirable, lograron detenerlo antes de que pudiera poner tierra de por medio.
Finalmente, tras este giro inesperado y lleno de tensión, el detenido fue llevado nuevamente ante un juez quien decidió que esta vez sí debía ingresar en prisión. Un capítulo más cerrado en esta historia criminal que nos recuerda cómo algunos piensan que pueden escapar sin consecuencias.

