La Policía Nacional ha dado un golpe duro al tráfico de drogas en Palma. En un piso del corazón de la capital balear, agentes han detenido a un hombre y una mujer que, según las investigaciones, estaban cultivando marihuana en condiciones bastante sospechosas. Y no solo eso, sino que además habían decidido conectar su cultivo a la red eléctrica de forma ilegal. Sí, has leído bien.
Una trama detrás de las paredes
Todo comenzó el pasado viernes cuando el Grupo II de Estupefacientes puso el ojo en este lugar, identificado como un punto caliente para la producción y venta de sustancias estupefacientes. Después de varias pesquisas que confirmaron sus sospechas, los policías se adentraron en el inmueble y lo que encontraron fue sorprendente: ¡80 plantas de marihuana! Algunas ya listas para cosechar.
Aparte de estas plantas que prometían llenar muchos bolsillos, también se requisó todo tipo de material técnico necesario para mantener la plantación funcionando: compresores, ventiladores, equipos de aire acondicionado… hasta bombillas halógenas y filtros de carbono. Una verdadera instalación digna del mejor cultivador.
No obstante, lo más llamativo fue descubrir cómo habían decidido gestionar su electricidad: una conexión completamente ilegal a la red eléctrica. Por esto mismo, además del tráfico de drogas, también enfrentarán cargos por defraudación de fluido eléctrico. Sin duda alguna, un caso que pone sobre la mesa los riesgos y peligros que implica involucrarse en estos negocios clandestinos.

