Una nueva jornada de trabajo intenso tuvo lugar este viernes en Platja de Palma. La Policía Local, en estrecha colaboración con la Policía Nacional, se lanzó a las calles para hacer frente a un problema que muchos ignoramos, pero que afecta directamente a nuestra comunidad: la venta ambulante ilegal. En total, los agentes lograron incautar más de 2.600 objetos que estaban destinados a la venta sin autorización.
Un operativo necesario y contundente
A partir del mediodía, el dispositivo se activó en puntos clave como la calle Pare Bartomeu Salvà y la carretera de l’Arenal. Fueron las unidades de Refuerzo de Verano y Distrito Litoral las que lideraron esta acción, junto a la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional. Entre lo recogido había camisetas, gafas de sol, gorras, sombreros, peluches y una variedad impresionante de accesorios: brazaletes, diademas y collares que inundaban las aceras.
No es la primera vez que vemos movimientos así; el compromiso del Ajuntament de Palma con el comercio local es innegable. Recientemente, también llevaron a cabo un operativo en el Parc de la Mar donde se llenó un camión entero con mercancía no autorizada. Y así seguimos, semana tras semana, defendiendo nuestros espacios y nuestro mercado local frente a un monocultivo turístico que parece no tener fin.
Sigue siendo vital recordar por qué actuamos: proteger nuestra ciudad y fomentar un comercio justo para todos. Así que ahí están ellos, nuestros agentes locales, al pie del cañón buscando poner freno a esta situación. ¡Y eso merece ser contado!

