En una rueda de prensa cargada de emociones, Guillem Boscana, presidente del Fibwi Mallorca, junto a Martí Vives, el director deportivo, se sentaron a valorar lo que ha sido un año complicado para el equipo. Una vez asegurada la permanencia en la Primera FEB, no podían pasar por alto lo que han vivido. Y es que este curso ha tenido su buena dosis de sorpresas y decepciones.
Boscana comenzó reconociendo que «no ha sido una temporada brillante», pero también dejó claro que se cumplió el objetivo. A pesar de las trece derrotas consecutivas en la segunda vuelta, donde las cosas se vinieron abajo y los resultados hablaron por sí solos, el presidente destacó cómo al inicio todo parecía ir sobre ruedas: «una primera vuelta increíble» con posibilidades de playoff.
La lucha sigue adelante
Aún así, el camino no es fácil; Boscana describió esta liga como «muy complicada», incluso más dura de lo esperado. Pero hay algo que brilla en medio de esta tormenta: la ilusión y las ganas de seguir luchando. A pesar del panorama sombrío, insistió en que el club nunca ha perdido la fe y busca salir adelante como siempre lo han hecho.
El presidente hizo un llamado a todos: socios, patrocinadores e instituciones deben «remar hacia el mismo lado». Hablando sobre los problemas recientes en los partidos entre semana y decisiones arbitrales que afectaron al equipo, Boscana admitió que no hay un solo motivo para explicar lo ocurrido; son muchas cosas juntas las que llevaron a esa racha negativa.
Sobre Pablo Cano, quien dejó su puesto tras una derrota crucial frente al Oviedo en Son Moix, explicó que no fue una destitución formal; simplemente fue él quien optó por marcharse. En cuanto al futuro del banquillo del Fibwi, están buscando un nuevo entrenador con características similares a las de Cano y García—alguien valiente y dispuesto a asumir este reto.
Así va la historia del Fibwi Mallorca: entre luces y sombras pero con la firme intención de mirar hacia adelante.

