MADRID, 15 de mayo. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha dejado claro este viernes que no recomendaría a sus hijos ir a Estados Unidos a buscar su futuro, ya sea estudiando o trabajando. ¿La razón? Un clima social enrarecido que parece haber cambiado drásticamente. En un debate lleno de emoción con jóvenes durante el Congreso Católico de Würzburg, lo expresó con sinceridad: «No aconsejaría a mis hijos que fueran allí hoy en día».
Una admiración agridulce
Merz, aunque se declara un gran admirador del país norteamericano, no puede evitar ironizar sobre la situación actual: «Mi admiración no está aumentando en este momento», soltó entre risas del público presente. Este comentario surge justo después de tener una charla telefónica con Donald Trump durante su viaje de regreso desde China. En esa conversación, ambos coincidieron en temas cruciales como las negociaciones con Irán y la necesidad de mantener el estrecho de Ormuz abierto.
A pesar de los desencuentros y tensiones políticas, Merz subrayó que Estados Unidos y Alemania son aliados firmes dentro de una OTAN sólida. Pero queda claro que el clima social actual pesa más que cualquier alianza estratégica.

