En una mañana cualquiera, cuando el sol apenas comenzaba a despuntar, ocurrió un incidente que nos recuerda la fragilidad de nuestra rutina. A las 4:40 horas del pasado 26 de abril, una mujer nigeriana de 32 años se quedó dormida al volante y su coche terminó chocando contra tres vehículos aparcados en la calle Bisbe Bernat Nadal, en Palma.
La historia empieza con una simple jornada laboral. Ella volvía a casa tras un largo día, pero lo que debía ser un trayecto tranquilo se convirtió en un sinfín de problemas. Al parecer, perdió el control del vehículo y se fue directamente hacia el margen izquierdo de la vía, invadiendo el sentido contrario antes de impactar con un coche estacionado. Pero no fue solo uno; tras ese primer golpe, su automóvil siguió su camino errático y acabó arrollando a otro turismo que, lamentablemente, terminó por chocar contra un tercer vehículo.
Un despertar doloroso
Afortunadamente, la mujer no sufrió heridas graves y al llegar los agentes de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC) pudieron comprobarlo. Pero claro, lo más curioso es que ella solo recordaba haber sentido un fuerte golpe antes de quedarse completamente desorientada. La Policía Local le realizó pruebas de alcoholemia que dieron negativo; así que no había motivo para pensar en algo más allá del agotamiento extremo.
Los coches afectados quedaron bastante dañados; todos ellos sufrieron las consecuencias materiales del accidente. Este episodio nos deja pensando sobre lo importante que es estar alerta al volante y cómo una pequeña distracción puede arruinar no solo nuestro día sino también el de otros. Así que ya sabes: aunque sea tentador cerrar los ojos unos minutos mientras conduces… ¡mejor evitarlo!

