Ayer, en la tranquila zona del Coll de sa Gramola, los ocupantes de un coche de alquiler vivieron un momento aterrador. Mientras paseaban por los alrededores, ajenos a lo que sucedía, notaron algo extraño al mirar hacia su vehículo: ¡el salpicadero ardía con una intensidad alarmante! La escena era digna de una película de suspense, y aunque el fuego causó daños materiales, por suerte no hubo que lamentar heridos.
Un día normal que se tornó caótico
Todo ocurrió alrededor de las 12:00 del mediodía. Estos turistas habían aparcado su coche en el parking de tierra del Coll, justo en el kilómetro 10 que conecta Andratx con Estellencs. Mientras exploraban la zona boscosa cercana, escucharon un estallido; sí, eran los cristales rompiéndose debido a las llamas que devoraban la parte delantera del automóvil. Fue un momento crítico que llevó a correr hacia el coche para intentar salvarlo.
Afortunadamente, la Policía Local d’Andratx llegó rápidamente tras recibir la alerta desde Emergencias 112 gracias a un vecino preocupado por el fuego. Poco después, los Bombers de Mallorca se hicieron cargo para extinguir las llamas. Inicialmente se pensó que podía tratarse de un incendio relacionado con vehículos eléctricos, pero tras comprobarlo, quedó claro que no era así.
Los expertos están investigando cómo pudo ocurrir esto; parece ser que algún objeto dentro del coche podría haber creado un efecto lupa bajo la intensa luz solar, calentando hasta provocar el incendio. Es común dejar cosas como unas gafas o una botella sobre el salpicadero sin pensar en las consecuencias. Afortunadamente, los otros coches aparcados no sufrieron ningún daño y todo quedó en un gran susto.
La empresa de alquiler prometió recoger el vehículo lo antes posible. Un pequeño incidente que dejó nervios y adrenalina en todos los presentes pero sin consecuencias personales. Así es la vida a veces: impredecible y llena de sorpresas.

