En un giro inesperado de los acontecimientos, dos ladrones detenidos en Calvià han recibido un ultimátum claro y directo: 24 horas para abandonar la Isla. La Guardia Civil no se ha andado con rodeos tras comprobar que estos individuos, un hombre y una mujer de nacionalidad rumana, llevaban a cabo una serie de robos muy bien orquestados. Y es que su historial criminal ya era lo suficientemente alarmante como para que el juez decidiera actuar sin contemplaciones.
Una técnica astuta y peligrosa
La pareja utilizaba el conocido ‘abrazo amoroso’ para acercarse a sus víctimas, principalmente turistas mayores. Se presentaban como gente amistosa, con cualquier excusa para iniciar una conversación. Pero en el momento menos esperado, ¡zas! Las cadenas o colgantes desaparecían del cuello de sus incautas víctimas.
Recientemente, en Palmanova, abordaron a una turista alemana haciéndose pasar por personas interesadas en un spa. ¿El resultado? Un colgante de oro valorado en 3.000 euros fue tirado a la basura junto con la confianza de aquella mujer. En otro episodio similar en Sant Elm, uno distrajo a una británica ofreciéndole tomarle una fotografía mientras su cómplice robaba su cartera sin que ella se diera cuenta.
Después de exhaustivas investigaciones y al ser reconocidos fotográficamente por las víctimas, los agentes lograron dar con ellos. Siete delitos esclarecidos gracias a esta detención; no es moco de pavo. Además, la mujer tenía sobre sus hombros una orden de búsqueda y captura emitida desde Barcelona por fechorías similares.
Así que ahora nos preguntamos: ¿realmente esta medida les hará reflexionar sobre sus actos? O mejor dicho, ¿acaso están pensando ya en cómo seguir robando pero esta vez lejos de Mallorca? La realidad es dura y parece que la justicia también tiene sus límites cuando se trata de delincuentes reincidentes.

