Imagina una noche cualquiera en Palma, cuando la tranquilidad se ve interrumpida por la actividad de nuestros agentes de la Policía Local. El pasado 15 de febrero, un grupo de ellos se lanzó a las calles para llevar a cabo un operativo que no pasó desapercibido. En tan solo dos horas, desde las 21:00 hasta las 23:00, se registraron nada menos que 43 denuncias de tráfico. Pero eso no fue todo; también se levantaron dos actas por violaciones a la seguridad ciudadana.
Una respuesta a los reclamos ciudadanos
Los agentes del Grupo de Actuación Preventiva decidieron actuar en la calle Francesc Julià, motivados por las quejas vecinales sobre conductas incívicas que llevaban tiempo afectando al barrio. Y vaya si lo hicieron bien. De esas 43 denuncias, unas 21 fueron por circular con la ITV caducada y otras 12 porque los conductores no tenían el seguro obligatorio al día. ¡Increíble! Además, denunciaron a siete personas por estacionar en doble fila y a otras dos por hacerlo en medio de la calzada. Como resultado, tres vehículos tuvieron que ser retirados al depósito.
No solo eso; también se levantaron dos actas bajo la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana. Una fue por falta de respeto hacia nuestros agentes y otra más por desobediencia al dificultar su trabajo durante las identificaciones. Esta acción demuestra que cuando los ciudadanos hablan, nuestra policía escucha y actúa. ¿Qué pasaría si tuviéramos este tipo de control más seguido? Quizás así podríamos acabar con esas molestias que tanto nos afectan.

