Este viernes, el Govern balear ha querido rendir homenaje a Maria Joaquina Ferrer Mata, la directora general de Costas y Litoral, quien dio un paso al frente al denunciar un intento de soborno que dejó a más de uno boquiabierto. ¿Quién se imagina que una caja de bombones pueda esconder 20.000 euros en su interior? Pues eso es exactamente lo que sucedió.
El vicepresidente Antoni Costa no dudó en elogiar su valentía, afirmando que «actuó como debe actuar cualquier funcionario o cargo directivo». Con cada palabra, se notaba el orgullo del Govern por el papel desempeñado por Ferrer. Y es que no todos los días vemos actos así en una administración pública donde muchos prefieren mirar hacia otro lado.
Un empresario entre las cuerdas
Aparentemente, el empresario detenido tenía varios trámites pendientes con la Dirección General relacionados con sus negocios. Tras dejar la caja con el dinero, Ferrer no se quedó callada; inmediatamente informó a sus superiores y alertó a la Policía Nacional. El sospechoso decidió presentarse voluntariamente en la Jefatura Superior de Policía acompañado de su abogado, Eduardo Valdivia, aunque optó por no declarar y quedó en libertad provisional mientras se le investiga por un presunto delito de cohecho.
La causa ha sido declarada secreta, dejando al aire muchas preguntas sin respuesta. Lo único claro es que debemos reconocer la labor de esta funcionaria ejemplar. En tiempos donde muchos piensan solo en llenar sus bolsillos y arriesgarlo todo por unas monedas, ella demuestra que aún hay quienes ponen por delante la ética y los principios.

