Una tarde cualquiera en la carretera de Sa Calobra, un paraíso para los amantes del ciclismo, se tornó en tragedia para una mujer que disfrutaba de su ruta. Tras una caída desafortunada, quedó tendida en el suelo, mientras su bicicleta yacía a su lado. Los servicios de Emergencia no tardaron en llegar al lugar del accidente, listos para brindar la ayuda necesaria.
Tras estabilizarla ‘in situ’, fue evidente que se requería algo más que un simple traslado por carretera. Así fue como se activó el helicóptero Sa Milana, que llegó con rapidez para llevarla al Hospital de Son Espases. A veces, las montañas esconden peligros y este tramo específico es conocido por sus bajadas pronunciadas y caminos irregulares que pueden jugarle malas pasadas a cualquier ciclista. Es fácil perder el control y acabar sufriendo graves lesiones.
El peligro acecha entre las curvas
Los profesionales del Grup de Rescat de Muntanya del Parc de Sóller se hicieron presentes rápidamente, conscientes de que cada minuto cuenta en estas situaciones. Sin embargo, surgen preguntas: ¿era realmente necesario llamar al helicóptero? ¿Se consultó con la herida antes de tomar esa decisión? Lo cierto es que lo primordial es la salud y seguridad de quienes recorren estos bellos pero traicioneros caminos.
A medida que avanza la historia, nos queda claro que disfrutar del deporte también implica riesgos inesperados. La comunidad ciclista debe estar siempre alerta; nunca sabemos cuándo puede ocurrir un imprevisto. Así que desde aquí enviamos nuestra mejor energía a esta valiente ciclista y esperamos su pronta recuperación.

