La historia que traemos hoy nos lleva a las paradisíacas calles de Mallorca e Ibiza, donde la tranquilidad se vio empañada por la actividad delictiva de una banda especializada en el robo de relojes de lujo. La Policía Nacional, tras un arduo trabajo, ha logrado desmantelar esta organización criminal que operaba con violencia y precisión. El botín total alcanzó nada menos que 525.000 euros, un golpe duro para quienes pensaban disfrutar del verano sin sobresaltos.
Robos a plena luz del día
Todo comenzó el 22 de agosto pasado. En cuestión de horas, estos delincuentes abordaron a dos hombres en pleno centro mallorquín, arrebátandoles los relojes con una brutalidad que dejó huella. Uno de ellos incluso intentó resistir, pero nada pudo detener la voracidad de los ladrones. Y como si esto no fuera suficiente, pocos días después se trasladaron a Ibiza, donde entre el 25 y el 28 repitieron su modus operandi: alquilaron un coche con documentación falsa y continuaron su racha delictiva.
Aquí, la cifra se disparó hasta los 425.000 euros. La Policía Nacional no se quedó quieta; gracias a numerosas investigaciones y gestiones lograron identificar a los responsables. Curiosamente, dos de ellos ya estaban cumpliendo condena en el Reino Unido y otro fue arrestado en Cataluña. Esta banda había elegido cuidadosamente sus víctimas: zonas frecuentadas por personas adineradas que lucían sus lujosos relojes.
No hay duda de que se trataba de una organización altamente especializada. Ahora queda esperar que estas acciones sirvan como lección para todos aquellos que piensan que el crimen puede salir gratis. Las Islas Baleares deben seguir siendo un lugar seguro para todos nosotros.

