Un joven argelino, que se encontraba en situación irregular en España, ha sido condenado a seis meses de prisión y a pagar una multa de 120 euros. Esto ocurrió después de que admitiera haber robado un teléfono móvil a una agente de la Policía Nacional que estaba disfrutando de un paseo por las Avenidas de Palma con su pequeño. Lo más impactante es que, tras el robo, la amenazó de muerte.
Un día trágico en Palma
La historia se remonta al 29 de enero del año pasado, alrededor de las 9:30 horas. En un día cualquiera, dos jóvenes se encontraban cerca de un centro comercial conocido en la Avenida Alexandre Roselló. Vieron a esta mujer, madre y policía fuera de servicio, atendiendo cariñosamente a su bebé. Sin pensar en las consecuencias ni en el miedo que estaban sembrando, decidieron acercarse y robarle el móvil que llevaba colgado del carrito.
Aquella madre no tardó en reaccionar. Al darse cuenta del robo, se identificó como agente y trató de poner fin a la situación. Pero lo que recibió fue una amenaza directa: «Hija de puta, te vamos a matar». Una frase escalofriante que revela hasta qué punto llegó la sinrazón.
Poco después, los delincuentes fueron arrestados por la policía. En el juicio posterior, gracias a un acuerdo entre el abogado del acusado y la Fiscalía antes del inicio del proceso, se dictó sentencia rápidamente. Además, para evitar ingresar en prisión, el joven deberá mantener una conducta ejemplar durante los próximos tres años; algo muy difícil tras lo ocurrido.

