La mañana del miércoles comenzó con un susto en la autopista de Inca, donde una colisión por alcance entre una moto y un coche ha desatado un verdadero caos. A las 8:15, justo a la altura del kilómetro 2.900, el pequeño choque entre dos vehículos terminó con un motorista lanzado contra el asfalto. Fue necesario evacuarlo rápidamente en ambulancia a un centro hospitalario, mientras la preocupación se apoderaba de todos los que presenciaron el accidente.
Colas interminables y frustración palpable
Como era de esperar, la situación generó retenciones kilométricas que llegaron hasta Santa María. ¡Imagina estar atrapado allí! Con cada minuto que pasaba, el tráfico se hacía más denso y las caras de frustración eran evidentes. La Guardia Civil de Tráfico llegó al lugar para intentar regular lo que parecía un escenario apocalíptico sobre ruedas. Las colas no solo eran largas; se volvieron interminables, convirtiendo un simple trayecto matutino en una prueba de paciencia para los conductores.
Aunque las autoridades hicieron su trabajo para despejar la vía, no podemos dejar de pensar en lo absurdo que es que accidentes así arruinen nuestro día a día. La vida ya es bastante complicada como para tener que lidiar con estas situaciones inesperadas en nuestra rutina habitual.