Sucesos

Una historia de dolor y valentía: el testimonio de una joven frente a un abuso

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Este miércoles, la sala de la Audiencia de Palma se llenó de tensión mientras una joven compartía su desgarradora experiencia. La fiscal, con voz firme, le preguntaba si recordaba estar hospitalizada el 1 de septiembre de 2021. Ella, desde la distancia del videoconferencia, respondió con claridad: «Sí. Estaba en el hospital de Muro porque me rompí una muela que me causó un dolor insoportable. No podía más; estaba bajo los efectos de morfina y otras medicaciones».

El juicio se centró en un pediatra del hospital de Inca que se enfrenta a serias acusaciones. La Fiscalía no solo solicita una multa de 10.800 euros, sino también que indemnice a la víctima con 1.500 euros por los daños morales y que se le inhabilite para trabajar con menores durante siete años.

Un encuentro inquietante

La joven continuó relatando lo sucedido: «Entró el pediatra sin presentarse ni avisar, me quitó la bata y mientras me auscultaba, me tocó los pechos». A sus 22 años, revivió cómo aquel hombre aprovechó su estado vulnerable para realizar tocamientos inapropiados. «No cruzamos palabras; yo estaba medicada pero recuerdo perfectamente lo que hizo. Se detuvo cuando entraron dos enfermeras, lo cual solo me hizo pensar que algo no encajaba», confesó con tristeza.

Lo más inquietante era recordar cómo otra médica había estado antes en su habitación sin haber realizado ninguna acción similar. «Mi médica no me quitó la bata ni me tocó como él lo hizo», añadió ella con indignación palpable.

Aquel instante fue breve pero impactante: «Me las tocó bien a gusto», remarcó, dejando claro que no fue un simple roce como intentaron insinuar durante el juicio.

A raíz del hecho, la paciente se armó de valor para contárselo a su madre, quien trabajaba en el mismo hospital. El acusado regresaría poco después para minimizar lo ocurrido diciendo que no era lo que parecía y mencionando tener una hija.

Finalmente, tras mucho miedo e incomodidad, ella decidió denunciarlo en octubre: «Quería olvidarlo, pero mis padres insistieron en que debía hacer algo». Cuando le preguntaron si reclamaba alguna indemnización monetaria respondió clara: «No busco dinero; mi deseo es que este hombre no trabaje más con niños porque esto es muy serio».

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