Este miércoles, en una tarde que prometía ser tranquila, la vida de un hombre de 35 años dio un giro inesperado. El juez, tras escuchar su caso, decidió dejarlo en libertad después de haber sido arrestado por la Policía Nacional en una redada antidrogas en el corazón de Son Gotleu. Este tipo, conocido por manejar un punto caliente de venta de cocaína a tan solo 70 metros del colegio Joan Capó, parecía que iba a enfrentar las consecuencias de sus actos.
La operación y su desenlace
Durante la mañana del martes, los agentes dieron un golpe certero al tráfico de drogas. Este operativo no fue una casualidad; fue el resultado de denuncias anónimas y trabajo investigativo que llevaban tiempo acumulando pistas sobre lo que sucedía detrás de esas puertas cerradas. A pesar del esfuerzo conjunto entre distintas brigadas policiales —desde la Unidad de Droga hasta los guías caninos— el hombre finalmente decidió acogerse a su derecho a no declarar ante el magistrado. ¿Y qué pasó entonces? Pues que salió libre como si nada hubiera pasado.
Aquella vivienda en Santa Florentina ahora está desmantelada, pero las preocupaciones siguen latentes entre los vecinos que observan cómo se repiten estas historias sin fin. Alejandro Becerra, portavoz policial, afirmó con firmeza: «Luchamos contra el tráfico de droga gracias a las denuncias valientes que nos hacen llegar». Sin embargo, al ver cómo se desarrolló este caso, uno no puede evitar preguntarse si realmente se está haciendo lo suficiente.
Así sigue la lucha cotidiana contra el narcotráfico en Palma; una batalla donde cada detalle cuenta y cada voz es importante.