En una noche que empezó como cualquier otra en Palma, la calma del centro médico se vio interrumpida por un incidente alarmante. Una mujer de 38 años, habitual del lugar, fue arrestada por amenazar de muerte e intentar agredir a una trabajadora sanitaria. No es la primera vez que esta paciente muestra conductas agresivas; su historia con el personal ya había dejado huellas.
Un altercado inesperado
Los hechos ocurrieron en la madrugada de este martes. Según ha relatado la Policía Nacional, los trabajadores del centro médico tuvieron que intervenir cuando la situación se tornó insostenible. La mujer, que estaba siendo atendida por una doctora en un despacho, se descontroló repentinamente y comenzó a lanzar amenazas no solo hacia la sanitaria, sino también hacia su familia. Aparentemente, todo esto surgió porque exigía más medicación de la que le habían proporcionado.
El personal de seguridad tuvo que actuar rápidamente y logró reducirla antes de que las cosas fueran a peor. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron a esta mujer visiblemente alterada y agresiva. Por lo tanto, no tuvieron más opción que proceder con su detención bajo el cargo de atentado contra el personal sanitario.
Este tipo de situaciones pone sobre la mesa un problema serio: el monocultivo turístico, donde muchas veces las necesidades locales parecen quedar relegadas a un segundo plano. ¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que nuestros profesionales tengan que lidiar con estas circunstancias tan extremas? Al final, son ellos quienes se llevan las peores partes de estas trágicas historias.