La tarde del viernes nos dejó a todos con el corazón encogido. Un hombre de 83 años, conocido por su bondad y su amor por los suyos, ha fallecido tras un desgraciado derrumbe en el techo de un garaje en su propia casa, situada en Campos. Este trágico accidente ocurrió poco antes de las 16:00 horas, y aunque aún se desconocen las causas que lo provocaron, lo cierto es que la vida de una familia se ha visto marcada por la tragedia.
La angustia de unos familiares desesperados
Los gritos de los familiares resonaban en la vivienda cuando notaron que algo no iba bien. Con el corazón latiendo a mil por hora, llamaron al 112 para alertar sobre la desaparición del anciano entre los escombros. La rapidez fue clave; enseguida llegaron al lugar efectivos de la Guardia Civil, Policía Local, ambulancias y bomberos, todos unidos con un único objetivo: encontrarlo.
Lamentablemente, al remover los escombros, localizaron al hombre sin vida. El desconsuelo se apoderó del ambiente mientras se avisaba al juzgado y se movilizaba a un forense para esclarecer lo sucedido. Ahora, queda en manos de la Policía Judicial de Manacor investigar cómo pudo ocurrir una catástrofe así en un hogar donde debería reinar la seguridad.
No podemos evitar sentir que esta historia nos afecta a todos; recordar que cualquier rincón puede ocultar peligros insospechados nos hace reflexionar sobre nuestras propias casas y familias. En momentos como este, solo nos queda enviar nuestras condolencias a quienes hoy lloran una pérdida tan dolorosa.