En un giro sorprendente de los acontecimientos, una joven de apenas 13 años en Hong Kong ha tomado la decisión drástica de robar cerca de 50.000 euros a sus propios padres. Todo esto con el fin de donárselo a sus ‘streamers’ favoritos. La historia comenzó cuando la madre, al ver que su dinero y joyas desaparecían, decidió investigar y pronto se dio cuenta del gran agujero económico que había dejado su hija.
Las redes sociales son un mundo fascinante para los más jóvenes, pero también pueden convertirse en una trampa emocional. En este caso, la menor, apellidada Yao, se convirtió en una fanática acérrima de varios creadores de contenido en Xiaohongshu, una plataforma china similar a Instagram. Consciente de que sus padres guardaban efectivo y objetos valiosos en una caja fuerte, empezó a sacarles dinero poco a poco, como si fuera algo normal.
Un camino hacia el extremo
Lo que empezó como pequeños robos se transformó rápidamente en una serie continua de sustracciones que sumaron un total asombroso. Durante unos meses, entre abril y junio, esta chica logró acumular unas pérdidas estimadas en 380.000 yuanes. Ante esta situación alarmante, su madre no tuvo más opción que acudir a las autoridades locales.
No es solo un caso aislado; refleja cómo la obsesión por las redes puede llevarnos a situaciones extremas. Muchos se preguntan: ¿hasta dónde llega el control parental? En China continental existen regulaciones sobre el uso del dinero digital por menores; sin embargo, este caso pone sobre la mesa la necesidad urgente de repensar estas normas y proteger a nuestros jóvenes del monocultivo turístico digital donde suelen perderse.

