Todos hemos estado ahí, ¿verdad? Compramos un dispositivo que nos promete llevar el mundo del entretenimiento a nuestras manos, pero con el tiempo se convierte en un ladrillo. Eso es exactamente lo que me ha pasado con mi Firestick. Desde hace un tiempo, me doy cuenta de que va más lento que una tortuga y, sinceramente, ya estoy cansado de eso. Así que tras investigar y leer opiniones por aquí y por allá, he decidido dar el salto a la Xiaomi TV Box S de tercera generación, que se está convirtiendo en la opción más popular del mercado.
La libertad de elegir
Lo primero que me atrajo fue su capacidad para instalar cualquier aplicación sin complicaciones. Mientras Amazon pone cada vez más trabas con su Fire OS cerrado, Xiaomi se lanza a la piscina con Google TV. Esto significa acceso total al ecosistema Android y poder usar APKs sin tener que pasar por mil y un pasos engorrosos. Y si eres fan de aplicaciones como Stremio o IPTV, esta es tu mejor opción.
No sólo eso: el hardware también me ha convencido. Con 2GB de RAM y 32GB de almacenamiento (cuatro veces más que mi Firestick), finalmente podré olvidarme del eterno problema del espacio disponible. La calidad de imagen es impresionante; ¡4K a 60 fps! Y si tienes una buena barra de sonido, prepárate para disfrutar del Dolby Atmos como nunca antes.
Aparte de todo esto, el mando tiene su encanto. Es Bluetooth con cobertura total y cuenta con un botón para activar el Asistente de Google. Adiós a buscar letra por letra; ahora simplemente hablas y listo. Además, Google TV te organiza todas tus plataformas en una sola pantalla fácil e intuitiva.
Así que sí, amigos: estoy listo para dejar atrás mi viejo Firestick y darle la bienvenida a esta nueva era con la Xiaomi TV Box. Por solo 58 euros en AliExpress (¡sí, has leído bien!), no puedo dejar escapar esta oportunidad. Ya no hay excusas; ¡es hora de hacer el cambio!

