En un giro inesperado, Apple ha decidido rendir homenaje a su historia con la llegada de iOS 27. ¿Y cómo lo ha hecho? Rescatando a Clarus, esa peculiar mascota con forma de perro-vaca que muchos recordarán de los primeros días del Macintosh. Este pequeño guiño no solo es un capricho nostálgico; también nos recuerda que detrás de cada innovación hay una rica historia.
¿Dónde encontrar a Clarus?
Aunque no estamos hablando de una función revolucionaria, la aparición de Clarus está metida en uno de esos rincones escondidos del sistema operativo. Para los curiosos, el proceso es sencillo: solo hay que abrir los ajustes del iPhone y dirigirse al apartado de apariencia del efecto Liquid Glass. A partir de ahí, desliza hasta el final y… ¡sorpresa! Al llegar a la palabra ‘¡Moof!’, podrás ver a nuestro querido amigo disfrutando junto al estanque en Apple Park.
No obstante, este detalle podría pasar desapercibido para aquellos que no se aventuran más allá de las opciones habituales. Pero si eres un amante del detalle y te gusta explorar, esta es tu oportunidad para reconectar con una parte esencial del legado de Apple.
La historia detrás de Clarus es fascinante: apareció por primera vez en 1982, justo antes del lanzamiento del Macintosh original. Su creadora, Susan Kare, diseñó este personaje como parte visual del sistema. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo entrañable y representativo. Sin embargo, su presencia se fue desvaneciendo hasta casi desaparecer por completo.
Pero ahora, con este toque sutil en iOS 27, Apple nos invita a recordar sus raíces mientras seguimos disfrutando de las innovaciones tecnológicas actuales. Así que ya sabes: ¡explora tu dispositivo y descubre lo que hay escondido tras cada actualización!

