La noticia ha llegado como un jarro de agua fría para los amantes de los videojuegos. Microsoft, la gigante del sector, ha decidido aumentar el precio de sus consolas Xbox en Europa, y no estamos hablando de un aumento cualquiera. Los modelos de 512 GB verán un incremento de 100 dólares, mientras que los de 1 TB subirán nada menos que 150 dólares. Esto significa que la Xbox Series S ya costará 499,99 euros y la Series X digital alcanzará los 749,99 euros.
Causas detrás del aumento: ¿qué está pasando?
El problema radica en la escasez mundial de memoria RAM, un componente esencial que no solo afecta a las consolas, sino a toda la industria tecnológica. Desde Microsoft explican que esperaban evitar este aumento, pero lamentablemente “los precios del almacenamiento y la memoria se han multiplicado por más de 2,5” y parece ser que seguirán subiendo.
Además, en su comunicado oficial nos recuerdan algo crucial: “Las consolas no se venden con margen de beneficio; a menudo se ofrecen por debajo del coste”. Así que no es solo una cuestión económica, sino también una estrategia para sobrevivir en un mercado cada vez más complicado.
No todo está perdido; Microsoft ha lanzado algunas alternativas para hacernos la vida más fácil ante esta subida. Desde opciones para pagar a plazos hasta consolas reacondicionadas a precios reducidos. Sin embargo, muchos nos preguntamos si realmente esto será suficiente para calmar el descontento entre los jugadores. Al final del día, lo único claro es que nuestra pasión por los videojuegos tendrá un precio más alto.

